TIC y Redes Sociales en Museos

Este post es la traducción (con algún pequeño cambio reciente) del artículo que escribí colaborando en el blog de Aldarq  , un proyecto muy interesante que quiere, acercar la Historia y la Arqueología a grandes y pequeños. El uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías en los museos en particular y en las entidades culturales en general es un tema que me apasiona, así que cuando me propusieron esta colaboración no tardé ni un minuto en aceptar. Desde aquí agradecerles la posibilidad de escribir en su web.

Antes de hablar de TIC y Redes debemos reflexionar. ¿Tenemos (y tienen los mismos museos) claro cuál es la función de estas entidades hoy en día? ¿Todavía pensamos que un museo es un sitio en donde se almacenan obras de arte para que un determinado público las vea y ya está?  ¿El museo es tan solo un edificio? ¿Podemos aportarles algo nosotros?  ¿Cuantos más visitantes tiene un museo, mejor?  ¿Sabemos cual es la razón por la que va la gente a los museos?

¿Qué responderíais vosotros? A mi modo de ver, un museo debe ser un sitio de exposición de obra, de obtención de conocimientos y, sobre todo, de experiencias.  Experiencias de deberían provocar que tengamos ganas de volver al museo, que lo sintamos un poco nuestro y del que querremos recomendar su visita.

También debería ser un sitio relacionado con su entorno social. Debe conocer quien lo visita y por qué razón (incluso quien no lo visita y por qué) y fomentar el gusto y la estimación por la Cultura desde pequeños.

Las TIC en los museos

Volviendo a nuestro tema principal, ¿cómo pueden ser útiles las nuevas tecnologías a los museos? A continuación menciono algunos ejemplos:

1- Ofrecer informaciones variadas a partir de aplicaciones propias para dispositivos móviles, informaciones a las que podemos acceder en cualquier lugar, antes, durante y después de la visita.  Como ejemplo el Museo Thyssen con varias apps muy interesantes.

2- Se pueden complementar las cartelas explicativas con códigos QR o con beacons, tecnología esta última que conecta directamente con los dispositivos móviles de los visitantes, via Bluetooth, cuando éstos están situados cerca de la obra artística, posibilitando una visita más personalizada.

3-La digitalización de los fondos museísticos posibilita una visita virtual (incluso con visitas de 360º) que puede provocar y mejorar la visita física.  Como ejemplo, la renovada Tate Gallery de Londres.

4-Un buen estudio de público hará que el museo conozca al visitante que tiene, si realiza muchas visitas, qué recorrido sigue, cuánto tiempo permanece… Recomiendo, si aún no los conocéis, los estudios sobre públicos de la Cultura que realiza Teknecultura y también participar de las jornadas sobre este tema que organiza cada año Asimétrica. (Aquí tenéis información sobre las jornadas de este 2016, “Conecta con tu público” )

5-Reconocimiento facial (a través de pequeñas cámaras) que posibilita ver las expresiones del público al contemplar una obra y saber qué gusta más o menos.

6-Una web atractiva y actualizada, que cuente qué es el museo pero que también permita los comentarios y sugerencias del público. La posibilidad de interacción con el visitante provocará que éste sienta al museu como un poco suyo y lo cuide. También puede utilizarse para el márqueting del museo, posibilitando otra fuente de ingresos importante.

7-Apps explicativas adecuadas, tablets con lectura Braille y otras tecnologías para mejorar la accesibilidad del museo, servirán para que todas las personas puedan disfrutar de lo que ofrece, minimizando cualquier disminución física o psíquica.

8- La realidad aumentada y la realidad virtual permiten que el visitante conozca escenarios que de otra manera sería imposible, como es el caso de museos arqueológicos o históricos. Un ejemplo de museo que utiliza la realidad virtual es el Museo de Lleida.

9- La gamificación puede ser una buena manera de acercar el museo a los más jóvenes, acostumbrados a manejar videojuegos y otras apps muy visuales y dinámicas. Ya hay entidades culturales de todo el mundo que se han apuntado a la “aventura” de Pokemon Go, (un ejemplo Casa Batlló  de Barcelona, que ya interacciona con usuarios de este nuevo juego virtual).

Redes Sociales

Un capítulo a parte merecen las redes sociales. Una herramienta utilizada por millones de personas en todo el mundo, también debería ser utilizada por las instituciones culturales.  Como ejemplo esta infografía basada en un post del  Grupo de Nuevas Tecnologías de la SoMaMFyC sobre los usuarios activos en las principales redes.

Usuarios Redes Sociales
fuente: Grupo de Nuevas Tecnologías de la SoMaMFyC

A pesar de estos datos, todavía no son mayoría las entidades culturales que utilizan redes sociales para difundir contenidos y comunicarse con el público.

En Baleares, la mayoría de museos no las utiliza  (fuente Art- Xipèlag, 2015) aunque parece que la situación mejora poco a poco. Por ejemplo el museo  Es Baluard o el Museo de Mallorca sí que tienen buena presencia en redes.

En el ámbito estatal, el  Museo del Romanticismo, el MACBA o el Museo Casa Lis, entre otros, realizan buena gestión de redes. Debemos volver a mencionar a la Casa Batlló de Barcelona que realiza una interesante estrategia, utilizando las últimas novedades como Snapchat o Periscope.

Pero tanto las TIC como las redes sociales no deben utilizarse porqué sí o porque alguna esté de moda. Antes de su implementación en el museo, debe haber una estrategia clara con un análisis de lo que más conviene, qué herramientas, con qué objetivos, en qué redes tener presencia y estar en las que se puedan gestionar. Todo ello debe servir para mejorar la experiencia del usuario, crear interacción y comunicación. Al final, al igual que las estrategias “off line”, deben servir para conocer y cuidar a los diferentes públicos y provocar que tengan ganas de más.

 

La intención es que este artículo vaya ampliándose con la aparición de nuevas tecnologías y nuevas experiencias en redes. Si conoces otras TIC u otros museos que hagan buen uso de las Redes Sociales, te propongo que hagas un comentario y  podrán ser incluídos en el post.

Mujeres de Roma en Caixafórum Palma

Imagina, te gusta la Historia, la has estudiado, te gustan los museos, eres blogger y recibes una invitación  de BeRepublic para una visita guiada para bloggers a la exposición sobre la mujeres en Roma en el Caixafòrum Palma . No puedes sino sentir una gran alegría y muchas ganas de asistir.

La visita fue muy interesante y amena. Se agradece la audioguía para oir perfectamente el buen trabajo de nuestra guía particular, comentando aspectos de la figura de la mujer en la antigua Roma y demostrando que las nuevas tecnologías sirven para mejorar la experiencia de la visita.

En el recorrido no se habló de Arte expresamente. Los comentarios fueron más sobre costumbres y sobre el papel que tenía la mujer en esa época. Aunque caminar entre obras llegadas del Museo del Louvre,que tienen dos mil años o más, también supuso una gran experiencia artística.

La convocatoria reunió a un gran número de bloggers que seguro reflejarán magníficamente en sus blogs los diferentes aspectos de la exposición. En mi caso, compartiré en el post el Storify con la recopilación de tuits que se hicieron durante la visita (sólo los publicados por bloggers durante la visita guiada). Para esta exposición se han creado dos hastags (#DonesdeRoma y #MujeresdeRoma), el Storify los incluye a los dos.

Creo que es una buena manera de mostrar más imágenes de Mujeres de Roma y ver los comentarios de las diferentes personas que siguieron el recorrido. Es casi un post colaborativo que quiere ser una pequeña muestra de esta magnífica exposición, de la que recomiendo su visita, por supuesto!

 

¿Por qué vamos a ver Arte?

Hace dos días asistí a la inauguración de la exposición “El tormento y el éxtasis”, con obras de Arte Latinoamericano, en Es Baluard, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma, en Baleares.

IMG_6963
imagen propia. “El tormento y el Éxtasis”. Es Baluard

Este post no es para comentar las obras que conforman dicha exposición, hay personas mucho más preparadas que yo para hacerlo y ya han aparecido artículos sobre ella en publicaciones como Makma, la Revista Mito, o Huma3.

La exposición a la que me refiero está comisariada por Nekane Aramburu ( @nekanearamburu ), directora del Museo, con la colaboración de Gerardo Mosquera ( @GerardoMosquer1 ) y, aunque no era una visita guiada, durante la inauguración tuvimos el lujo de contar con las explicaciones de la misma comisaria e incluso de algunos autores de obras expuestas en la muestra.

IMG_6970
imagen propia. “El tormento y el Éxtasis”. Obra y autor en Es Baluard

Las explicaciones de la comisaria de la exposición siguieron durante todo el recorrido y, aunque eran básicamente para los representantes institucionales que asistían al evento, fue un lujo conocer en palabras de sus artífices, más detalles de la exposición. Lástima que poca gente se sumara a la escucha de esas explicaciones.

Justo me vino a la cabeza un tuit de Marta Pérez Ibáñez ( @arteblanco ), experta en arte,  sobre el hecho de hablar y que te escuchen

 

Aquí podría comenzar realmente este post. No es para hablar sobre una exposición o sobre un museo en concreto es para reflexionar sobre la sensibilidad, interés, motivos… de por qué asistimos a una muestra de arte.

No ha sido la primera vez que he sido testigo de hechos como el explicado anteriormente y me ha provocado algunas reflexiones: ¿realmente sabemos lo que significa conocer una muestra de arte explicado por sus autores o la persona encargada de comisariarla? ¿será que, en el caso de una inauguración, vamos porque no nos queda más remedio pero no nos interesa lo más mínimo lo que allí se expone? ¿será que lo encontramos interesante pero todavía lo es más lo que podamos hablar con una persona conocida y no podemos esperar a hasta el final? ¿será que puede interesarnos las obras expuestas pero no conocemos el trabajo que hay detrás de una exposición y no lo valoramos suficientemente?

IMG_6978
imagen propia. “El tormento y el Éxtasis”. Es Baluard

Este mismo tema lo comenté al finalizar la visita y parece ser que es normal, cuando hay un grupo, que la gente se disperse y hable y se desconcentre y no escuche. ¿Es normal??? No me gusta comparar porque siempre hay muchas peculiaridades diferentes pero recuerdo grupos enormes de japoneses en el Louvre (sí, es un caso distinto pero es un grupo que va a ver arte) siguiendo muy interesados a la guía que les explicaba las obras de las diferentes salas. Ninguno hablaba a no ser para preguntar sobre el cuadro que tenía delante. Puede ser que los deseos de visitar el Louvre o el hecho de asistir a una inauguración en tu misma ciudad no tengan los mismos alicientes pero sí deberían tener el mismo protocolo de actuación, la misma curiosidad al menos.

Y en la curiosidad incluyo querer conocer más sobre lo que se va a ver. ¿Leemos las informaciones que nos proporciona la institución cultural (cartelas, libretos…) ? En algunos centros han incorporado códigos QR para ver la información en nuestro dispositivo móvil pero aún así cuesta y pasamos rápidamente por delante de las obras sin más.

Según mi opinión, ¿cual es la causa, problema y solución de todo lo anteriormente expuesto? La Educación. Y no me refiero en tener una licenciatura o un grado o haber realizado un máster en Arte contemporáneo. Educación entendida como sensibilidad hacia el hecho artístico ya sea pintura, escultura, danza, música, teatro, performance y más. Un crack de la Cultura como Pepe Zapata ya hablaba de la necesidad de educación, refiriéndose a la danza, en una entrevista en este mismo blog  y lo ha mencionado en varias ponencias que ha realizado. Una educación para que se englobe el hecho artístico y cultural como algo habitual en la sociedad, que no se entienda como algo elitista o de unos pocas personas y que se conozca todo el trabajo que hay detrás y se valore como se merece.

ombra3
imagen propia. “El Tormento y el Éxtasis”. Es Baluard

Seguramente, si en lugar de quitar horas de docencia de la educación artística en los colegios e institutos  se hicieran leyes educativas que potenciaran el valor de la cultura desde muy pequeños, no serían necesarias investigaciones como la que realiza actualmente la misma Marta Pérez Ibáñez con su equipo de la Universidad de Nebrija,  sobre la precariedad de los artistas (podéis ver más información sobre este estudio y participar en él, en el artículo publicado en XTRart).

Seguramente, potenciando una mayor sensibilidad y respeto hacia los profesionales de la Cultura, no serían necesarias movilizaciones de trabajadores de museos, pidiendo mejores condiciones laborales, como las que hemos visto estos días en varias ciudades españolas. Los políticos y responsables también serían sensibles al tema.

Seguramente, si en los medios de comunicación apareciera más el arte y la cultura, estarían más presentes en el día a día, sería una cosa más cotidiana dentro de las familias, ciudades y pueblos.

Seguramente, con una mayor valoración y respeto hacia la Cultura, ya no sería normal que no se tuviera curiosidad por aprender más sobre la muestra sino que lo normal sería que se quisiera escuchar atentamente, se disfrutara y se tuviesen ganas de más.